miércoles, 28 de enero de 2009

Teo va al circo de los horrores

Me estremece la frivolidad de este mundo. No sé por qué me siguen sorprendiendo las cosas que hace la gente. ¿Es que ya no somos capaces de tener respeto por nada? ¿Acaso han muerto la inocencia, la decencia, la educación?
¿Qué fue de aquellos años en los que Teo iba al parque o al cole con su jersey a rayas y su pelo a lo afro? Creo que si existiera de verdad un Teo, habría muerto del disgusto al ver que el mundo se está convirtiendo cada vez más en el museo de los horrores.
Solo espero que pronto pueda llegar un día en el que no ocurran cosas como tener que comer en un zulo viendo a un tipo desaliñado con la -dolorosísima y terrible- imagen de Heidi masturbándose en la espalda de su camiseta solo porque los profesores de mi universidad tenían que celebrar Santo Tomás de Aquino con una comida que, para más inri, hemos pagado los estudiantes.
Me siento indignada ¿Soy la última persona del mundo que aún siente respeto por la educación y la decencia? Me temo que soy el último ejemplar de una especie casi extinta

martes, 27 de enero de 2009

esta mañana y otros cuentos

Anoche dormí tres horas sin sueño. Empecé a soñar cuando me levanté, sobre las cuatro de la mañana.

Durante todo el día he estado metida en lo que en el mundo anglosajón se llama "daydream". Me pasa desde siempre, me paso los días soñando despierta. Mi cabeza se llena de imágenes inconexas, de historias que se acumulan en grandes cajas dentro del almacén de mi mente, esperando su momento de gloria, el día en el que puedan salir y formar parte de una gran historia.

Soy consciente de que tengo todo un caótico mundo interior formado por esa amiga que me habla en inglés sin ningún motivo, o la que me desea que lo pase bien el fin de semana, la que me manda mensajes privados al tuenti diciendome que me echa de menos, el que me obliga a enseñarle el blog y el que se presenta en mi casa para hablar de nuestras cosas, ese chico que me encanta, el que siempre me hace reir y ese otro que hace que me sonroje solo con una mirada; Tengo aquel libro que leí de niña porque estaba catalogado para más mayores y ese otro espera pacientemente en mi estantería a que tenga tiempo para dedicarle; tengo las imágenes de la última película de Brad Pitt que ví con mi compañera de piso, tengo el último cuadro que pinté, el proyecto del próximo que pintaré...

Hoy me iré pronto a dormir. Quiero que mi cerebro actúe durante esas horas, que almacene todas estas ideas, recuerdos y sueños bajo la luz del sol para que, algún día, escriba ese "best seller que nos sacará de pobres"



Va por todos aquellos que alguna vez creyeron que tengo talento. Y en especial por tí.

Eternamente agradecida.

domingo, 25 de enero de 2009

all the small things

¿Qué pensaríais si os digo que ayer un despistao casi me abre la cabeza de un golpe, y que, además, me hizo gracia? ¿Que estoy loca? ¿Que soy masoquista? ¿Y si os digo que fue uno de los componentes del grupo Despistaos, cuando lanzó una baqueta al público durante su concierto?

No sé si me estoy haciendo vieja o si, simplemente, me he vuelto más conformista, pero mi noche del sábado me pareció maravillosa. Concierto de Despistaos en la Joy Eslava + café en Starbucks + paseo hasta Moncloa = a las 2.15 en la cama. Ultimamente me hace falta mucho menos para ser feliz. Quizá sea que, como empecé a salir de fiesta y a beber alcohol hasta rozar el coma etílico desde mi muy temprana adolescencia -casi preadolescencia-, ya no me hace tanta ilusión. O, a lo mejor es solo que, como estoy en época de exámenes, cualquier salida me parece el acontecimiento de la temporada. Lo único que puedo asegurar es que he conseguido animarme y me siento con fuerzas renovadas para terminar con esta racha que tanto detestamos los estudiantes.

¡Qué poder tiene un simple concierto! ¿O fue la compañía? Creo que me decantaré por la segunda opción, ya que soy plenamente consciente de que si ahora mismo me siento feliz es porque estoy rodeada de la mejor gente del mundo.

Así que, mis queridos niños, recordad, la moraleja del cuento es que cualquier cosa se arregla mientras alguien esté a tu lado cuando buscas la forma de salir del hoyo

viernes, 23 de enero de 2009

Y entonces llegó ella


Todo el mundo tiene su propio grupo de amigos, no es algo que haga falta decir.

Se han generalizado ciertos estereotipos entre ellos, como el amigo graciosillo, el amig@ de cuerpo escultural, ese amigo feúcho que entra a todas las chicas y se las lleva... Hay miles de estos "amigos estándar" pero uno que todo el mundo tiene es ese amigo pesado que habla más de la cuenta y nunca para de contar batallitas. Yo pertenezco a este último grupo.

Hoy, tras clausurar tres cuentas de Flog y hacerme adicta a ese Myspace español llamado Tuenti, empiezo un blog y no sé cuánto tiempo durará...

Así que, por esta vez, solo me queda dar la bienvenida a mis potenciales lectores y agradecer de antemano su paciencia a los primeros que vean esto, probablemente coaccionados por mí. Porque yo también tengo a los típicos amigos encantadores que leen tu blog para tenerte contenta.


Bienvenidos al blog de una cuentacuentos del siglo XXI.